Chepe me lo contó | Parques

👂🏼: pájaros, agua, voces.

👁👁: verde, verde, verde.

👐🏼: historia.

❤️: volar.

En esta parte del camino (que apenas empieza), quise centrarme en los parques porque siento que albergan muchas historias. Seguramente el uso que se les da hoy no es el mismo que tenía como propósito cuando fueron construidos, y eso hace que tenga un relato del pasado y uno del presente. Además, todos los días albergan por ratos a muchas personas. Y si hay parques que tienen historia, son definitivamente los de Chepe.

Parque Morazán

Mi primera parada fue el parque Morazán, y podría decirse que fue mi favorito. Qué tan increíble puede ser todo lo que tiene en él. ¿Quién de nosotros no ha soñado alguna vez con tener alas? Alas para volar, para liberarse, para llegar lejos, para lo que sea.

Bien lo dijo Frida Kahlo alguna vez: «Pies, para qué los quiero si tengo alas pa’ volar”. Y bueno, directo de México llegaron a Costa Rica (entre otros países) como una donación, un par de alas doradas que se posan día a día en la espalda de cientos de personas que se ubican entre ellas y se llevan una foto de recuerdo.

Alas Parque Morazán

Un par de metros detrás de las Alas de México, se ve de fondo una construcción de estilo neoclásico, que según dicen, fue inspirada en el Palacio de Versalles. Templo de la Música, se lee en él bajo su techo redondo, que mejora su acústica. En sus inicios hacia 1920, sirvió de escenario para las fiestas y shows musicales que tenían lugar en San José. Hoy en día, aunque son menos frecuentes, sigue siendo un espacio místico donde la oda a la música permanece.

Templo de la Música

Otro de mis favoritos fue el Parque España que, aunque queda a la par, es bastante opuesto en muchos sentidos. Para empezar, cuando crucé la calle que divide ambos parques noté de inmediato cómo disminuía la cantidad de gente de un parque a otro.

Parque España

Así mismo, se sentía otra vibra de mucha calma, y un silencio adornado del sonido del agua de la fuente que ahí se sitúa. Además de ser muy verde, tiene un camino de árboles de corcho, que, por cierto, se están extinguiendo, así que cuando pasen por ahí abrácenlos y agradezcan que allí están, ellos se los recibirán con la suavidad que caracteriza su textura. Aquí, además me encontré con un personaje que desborda carisma y que dejó a más de uno deslumbrado con sus trucos de cartas, y que como buen ilusionista nos recordó a todos que las cosas no siempre son como parecen.

Me quedan muchos por mencionar, el Parque Francia o el de Garantías Sociales por ejemplo, que cuentan historias completamente diferentes, porque cada uno tiene un espíritu propio, pero vamos por partes, seguro más adelante volveré a contarles de mi encuentro con los parques de Chepe. ¿Cuál es su favorito? Cuéntenme, los estaré leyendo y estaré yendo a los más recomendados. |

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