Opinión: ¿Por quién se marcha? – De Carla Quesada Alluin

unnamed
Se marcha por la señora de la soda a la que se va todos los días, que trabaja más de 8 horas de pie, que se preocupa más por mi alimentación que la de ella misma, que me pregunta cómo me está tratando el mes, que me regala comida a escondidas. Se marcha por Doña Marta que a sus 60s es la guachimana más activa del barrio, que regresó a la misma cuadra, al mismo trabajo, con los mismos horarios, 20 días después de un infarto, porque no puede no trabajar, porque no tiene nadie que responda por ella, ella responde por ella, porque aun así ella me pregunta que cómo estoy todos los días, me da su bendición, porque aunque las dos somos tan distintas ella y yo compartimos más que esa cuadra, más que ese cigarro, nos compartimos vida.

Se marcha por la compañera de trabajo que me ve cabizbaja con los ojos hinchados en llanto y en un gesto de solidaridad suprema me lleva a comer helado, sin preguntas, en un acompañamiento silencioso, pero grato, sororidad, esa compañía que nosotras sabemos. Se marcha por la señora que vende flores en el mercado que siempre me pregunta cómo sigo de la gripe y por qué me he perdido tanto, que sin saber nuestros nombres siempre nos tocamos el hombro, siempre nos sonreímos un rato, porque si ella llega a faltar al mercado yo me preocupo y si yo no llego en un rato ella me jala las orejas y me hace sentir que soy parte de ese ecosistema.

Se marcha por aquellas que abortan en condiciones peligrosas, por aquellas que no quieren ni deben de asumir la maternidad y que ponen sus vidas en peligro por Estados que aún coartan nuestro derecho a decidir. Se marcha por la señora en condición de calle que mira con sus ojos vidriosos el pasar de la gente, que pide y re pide algo, que está y es parte de esta ciudad que la ignora como si no existiera. Se marcha por las chicas de Amón, las que salen en las noches, toman las esquinas, ponen el cuerpo, pero también sus vidas, las que son acosadas por la policía, a las que la gente les tiene tanto miedo, las que se reúnen y se apoyan en ese barrio tan frío y muerto.

Se marcha por aquellas que no pudieron asumir otro proyecto de vida que no fuera el socialmente deseado, porque cuesta romper la norma, por que duele, por que pesa, porque da terror, y también por aquellas que vamos creando de a poco proyectos de vida abyectos, con llanto y baile, con risas y grandes inquietudes, comiendo ansias y estigmas, pero proponiendo vidas más consecuentes con nuestros deseos, porque esto es un privilegio que tenemos muy pocas. Marcho por mi abuela, la que nos calentó el alma y la lucha a punta de sopas. Se marcha por las vendedoras ambulantes y sus bolsas de plástico, que recogen los productos de a mil en seis segundos, que gritan hojas hojas para ayudarse, protegerse, no perderlo todo, porque sus horarios no se miden en horas, se miden en la cantidad de veces que tienen que correrle a un policía que poco entiende de trabajo informal.

Marcho por mis amigas lesbas con las que bailo en la Avispa, con las que camino en la Avenida Central de la mano sabiendo que estando juntas estamos mejor, con las que he ido lavando la vergüenza, aprendiendo mis formas, desaprendiendo conceptos, amando. Se marcha por las gordas que escondemos el cuerpo, que amanecemos a veces amándonos y a veces no sabiendo que hacer, porque la estética propuesta en la Cosmopolitan no calza con lo que mi espejo me devuelve, por que amamos comer, coger, sentir y a veces nos da miedo hacer esto, porque esos días nuestro cuerpo no es nuestro, es del colectivo que nos cierra la boca, las piernas y hasta el corazón. Se marcha por la madre soltera que sostiene dos trabajos y una familia con sus esfuerzos, porque el padre jaló, porque nunca estuvo, porque no se quiso que esté, porque no supo ni pudo estar, por ella día a día luchando.

Se marcha por la señora que vende lotería, desgarrando su garganta a cada llamado, sosteniendo su fortín de madera, viendo la gente pasar. Marcho por mi madre y sus sueños, algunos logrados y otros en la lista de espera de la justicia social, por ella que con sus amores y palabras fui entendiendo que el mundo se construye y se de-construye con paciencia, rabia, amor y constancia. Se marcha por aquellas que tenemos que explicarle día a día a machitos privilegiados que sus machismos nos matan, nos violan, nos abusan, nos acosan, nos humillan, que ponemos nuestras historias de vida y nuestras luchas en discusión con interlocutores que terminan cualquier charla con una risa cínica y un bueno, adiós.

Marcho por quién fui a los 15 temiendo por mi cuerpo, quien fui a mis 18 temiendo por mi sexualidad disidente, quien fui a los 23 por mis apuestas políticas y amorosas, y quien soy hoy temiendo por aquellas que caminan y luchan conmigo. También se marcha por aquellas que no conocen la ciudad, que no salen de su ciudad de cuatro paredes, porque no quieren, porque no pueden. Se marcha porque vivas las quiero, vivas nos queremos. Ni una menos.

Nos vemos a las 5:00 p.m. en el Parque Central.
unnamed (3)
  • Show Comments (1)

  • Fernanda

    Ellas, las que caminan por el mundo con el sonido de la valentía en sus pasos.. Las que van con el alma descalza y el pecho abierto, se visten de coraje cada mañana, derrumban muros y levantan las alas del mundo. Ellas, las “peligrosas”, las que no agarrarán la mano de nadie que venga a rescatarlas… porque ya tienen dos manos que han aprendido a usar para rescatarse a sí mismas.
    Gracias, Mujeres Luminosas, madre, abuelas, amigas, hijas, tías, hermanas, por coincidir ❤
    Ada luz Márquez.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

comment *

  • name *

  • email *

  • website *

You May Also Like

2

Tata: Un parqueo que hace la diferencia en San José

Biciparqueo gratis, duchas, jardín comestible, pizarra de emprendedores… Es parte de lo que pueden ...

Foto: Gabriela Téllez (La Nación).

Opinión: Operar desde el miedo – Por Ana Javier Quintero

Me considero una persona positiva, mi superpoder suele ser “creer que todo es posible ...

ilustracion

¡Se buscan ilustradores para hacer un superhéroe!

Dani tiene 11 años y toda su vida ha luchado contra una extraña enfermedad. ...

16388189_1460599010619353_3851360186910907246_n

¿Dónde hay parqueos para bicicletas en San José?

Andar en bicicleta, más que una moda, es una oportunidad para mejorar la movilidad ...