SABORES. Comida típica.

A tan sólo unos 75 metros al sur de Radiográfica, encontramos una soda llamada Sabores, con un rótulo que me parece haber visto en otro lugar, pero no es lo que me compete.

Una vez adentro me doy cuenta que no he sido el único en tomar esta decisión, lo cual es bastante positivo, ya que una soda llena es una soda buena.

Mi elección fue el clásico casado, un plato muy típico de nuestro país y bastante variado, tan variado que en todas las sodas lo arreglan diferente, según dicen, el casado real lleva macarrones. La confianza del que me atendió (asumo el dueño) me sorprendió, le hice mi pedido y me dijo que pagara al final.

La decoración del lugar era normal, sillas para todos, mesas para grupos de 4 y mesas para 2, para los solitarios, los viajeros o las parejas. Una planta de café en una maceta intentaba decirme algo, pero aún era pequeña y no lo entendí.

Arroz, frijoles, puré, plátano maduro, ensalada que podías escoger entre rusa o de repollo y la carne, que bien podía ser pollo en salsa, fajitas de carne o pescado, comenzaron a llenar mi plato hasta que no hubo más plato por ver (ejemplo que todas las sodas y restaurantes deberían seguir), esto acompañado de fresco natural de frutas y démosle viaje.

El estilo en general era de buffet, así que no se limitaba a lo del menú, pero para no tentar mi suerte ni comprometer el resto de mi día navegando en los impredecibles océanos de la marea alcalina, me fui por lo básico.

La comida estuvo buena, balanceada (para nivel de soda) y el fresco realmente natural, nada de bebida en polvo al por mayor. Una muy buena opción para salir lleno, a precio justo y con un buen trato, el servicio es rápido y el personal amable. A pesar de que el local se llenó, todos los comensales fueron bien atendidos y el administrador no se dejó llevar por la presión, como debe hacer todo buen líder.

No me transporté a ningún sitio en particular, ni evoqué ningún recuerdo del pasado, pero mi hambre se vio saciada, mi bolsillo no fue mutilado y mi tiempo fue bien invertido.

Una vez listo, continué mi camino no sin antes pagar y agradecer el servicio brindado. Es un lugar al que volvería con gusto. Frente a él hay otra soda, diagonal me pareció ver una soda más, de un lado hay una panadería y del otro lado hay un edificio en venta.

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